Las desventajas de la aerotermia que más pesan son tres: la inversión inicial (8.000 – 16.000 €), el rendimiento pobre con radiadores antiguos de alta temperatura y la dependencia total del precio de la luz. Pesan más en pisos con radiadores viejos y casas sin aislar; pesan menos en obra nueva, suelo radiante y vivienda de uso diario.
Si has leído folletos de instaladores, probablemente solo has visto la mitad de la película: ahorro, ayudas y cifras de COP en condiciones ideales. Aquí va la otra mitad, la que se comenta en foros y en las visitas de posventa. Esta lista no busca disuadirte: la mayoría de estos diez puntos son gestionables si los conoces antes de firmar. Lo que no se puede gestionar es lo que se descubre después.
1. Inversión inicial alta
Una instalación de aerotermia aire-agua completa cuesta entre 8.000 y 16.000 € instalada, frente a los 2.500 – 4.000 € de cambiar una caldera de gas de condensación por otra. Es, de entrada, entre dos y cuatro veces más cara que la alternativa más directa.
El motivo técnico es simple: no es solo un aparato, es un sistema. Compresor, dos intercambiadores, depósito de ACS de 150 – 300 litros, a veces depósito de inercia, y una mano de obra especializada distinta a la de un instalador de gas tradicional. Cuando además hay que tocar radiadores o hacer obra para la unidad exterior, la factura sube.
Afecta más a quien tiene presupuesto ajustado, a quien necesita sustituir una caldera averiada con urgencia (sin tiempo para tramitar ayudas) y a quien vive de alquiler o no sabe si se quedará muchos años en la vivienda para amortizarla.
Qué se puede hacer: la deducción del IRPF (20, 40 o 60 % según el ahorro energético logrado, detallada en desgravar la aerotermia en el IRPF ) y las subvenciones autonómicas (30 – 45 % del coste elegible) pueden bajar la inversión neta a la mitad. También existe financiación a plazos con el propio instalador o con la comercializadora eléctrica, y una opción poco comentada: empezar solo por la aerotermia de ACS (1.500 – 3.000 €) y dejar la calefacción para cuando toque cambiar la caldera. Desglosamos presupuestos reales en cuánto cuesta instalar aerotermia y las opciones de pago a plazos en financiar la aerotermia.
2. El rendimiento cae con el frío intenso
El COP de una aerotermia no es una cifra fija: baja cuanto más fría está el aire exterior, porque el compresor tiene que trabajar más para extraer la misma cantidad de calor de un aire cada vez más «pobre» en energía. Con suelo radiante y 12 °C fuera, el COP puede rondar 5; con radiadores y -7 °C, puede bajar a 1,8 – 2,4. Sigue siendo mejor que una resistencia eléctrica, pero está lejos del número que aparece en la ficha técnica de laboratorio.
Afecta sobre todo a zonas de interior con inviernos duros: Burgos, Soria, Teruel, Ávila, el Pirineo y, en general, cualquier sitio con noches frecuentes por debajo de -5 °C. En el litoral y en zonas templadas el efecto existe pero es mucho más suave.
Qué se puede hacer: sobredimensionar ligeramente el equipo para esas noches puntuales, elegir un modelo de gama con buena curva de rendimiento a baja temperatura (no todos caen igual) y, si el clima es muy exigente, valorar apoyo puntual con resistencia eléctrica o una instalación híbrida. Con datos y ejemplos por zona climática lo tratamos en aerotermia y frío extremo.
3. Mal rendimiento con radiadores antiguos de alta temperatura
Los radiadores de hierro fundido o aluminio de casas de los años 70 a 90 suelen estar calculados para agua a 70 – 80 °C. A esa temperatura de impulsión, una aerotermia trabaja con un COP de 2 – 2,5: apenas mejor que un radiador eléctrico y muy por debajo de lo que promete el folleto, que casi siempre se calcula con suelo radiante a 35 °C.
Es, junto con la potencia mal calculada, el motivo número uno de las quejas de «me han instalado aerotermia y no calienta» o «el recibo de la luz se ha disparado». No es un fallo del equipo: es un emisor pensado para otra tecnología.
Afecta más a reformas donde se cambia la caldera pero no los radiadores, y a pisos con instalaciones de calefacción antiguas sin reformar.
Qué se puede hacer: calcular radiador por radiador si a 50 – 55 °C son suficientes (a veces basta con que estén algo sobredimensionados de origen); cambiar los dos o tres más pequeños por radiadores de baja temperatura; o, si la casa entera necesita 70 °C y no se quiere hacer obra, optar por una instalación híbrida que deje el gas para los picos más fríos. Lo desarrollamos en aerotermia con radiadores antiguos y en aerotermia híbrida con caldera de gas.
4. Calor «lento» y cambio de hábitos
Una caldera de gas calienta la casa a base de ráfagas de potencia alta durante pocas horas al día. Una aerotermia está pensada al revés: entrega calor a baja temperatura de forma continua para mantener la vivienda estable, no para recuperarla de golpe. Técnicamente, forzar el equipo a «subir rápido» exige temperaturas de impulsión altas que hunden el rendimiento, así que no está diseñada para funcionar así.
El resultado práctico: quien apaga la calefacción por la mañana y la enciende al volver por la tarde, como hacía con la caldera, se encuentra una casa que tarda horas en calentar y una sensación de que «no funciona bien». No es una avería, es un cambio de uso que nadie explicó antes de instalar.
Afecta más a quien vive fuera todo el día con horarios rígidos y a quien viene de una caldera de gas con termostato de encendido y apagado brusco.
Qué se puede hacer: programar por bandas horarias con una temperatura de consigna algo más baja durante el día (por ejemplo 19 °C) en vez de apagar del todo, y subirla un par de grados al llegar; usar la app del equipo para anticipar el encendido; y, sobre todo, saberlo antes del primer invierno para no confundirlo con un fallo.
5. Unidad exterior: espacio, estética y permisos de comunidad
La unidad exterior necesita un hueco de aproximadamente 1 m de ancho por 1 m de alto y 40 cm de fondo, con espacio libre alrededor para que el aire circule. Eso ya descarta algunas ubicaciones, pero el problema mayor suele ser administrativo: en un piso, colocarla en fachada o cubierta requiere autorización de la comunidad de propietarios, y algunos ayuntamientos limitan dónde y cómo se instalan equipos visibles, sobre todo en cascos históricos o edificios catalogados.
Afecta más a pisos en edificios antiguos, comunidades con normativa de fachada estricta o vecinos poco receptivos, y viviendas sin terraza, patio o azotea propia.
Qué se puede hacer: pedir la autorización de la comunidad antes de comprar el equipo, no después; buscar ubicaciones discretas (patio interior, cubierta comunitaria con permiso); usar carcasas o celosías estéticas si la normativa de la comunidad lo exige; y consultar la ordenanza municipal de ruido y de instalaciones en fachada antes de firmar presupuesto. En ubicación de la unidad exterior repasamos distancias y errores típicos, y en aerotermia en un piso, los trámites de comunidad paso a paso.
6. Ruido y desescarche
Los equipos actuales emiten entre 35 y 50 dB(A) a un metro, similar a un frigorífico moderno o un aire acondicionado. No es alto, pero es un ruido continuo las 24 horas en invierno, y si la unidad queda cerca de un dormitorio (propio o de un vecino) o en un patio estrecho que amplifica el sonido, se nota.
A eso se suma el desescarche: entre -5 y 5 °C con humedad alta se forma hielo en la unidad exterior, y el equipo invierte el ciclo unos minutos para derretirlo. Se oye un cambio de tono, sale vapor y el agua baja un poco de temperatura. Es normal y está previsto en el diseño, pero sorprende a quien no lo conoce.
Afecta más a instalaciones en patios de luces, fachadas junto a dormitorios y zonas con humedad alta en invierno (costa, valles).
Qué se puede hacer: elegir un modelo de gama con modo silencioso nocturno, respetar las distancias mínimas a ventanas de dormitorio, instalar soportes antivibración y no colocar la unidad sobre una estructura que resuene. Con datos de decibelios por modelo y casos reales lo ampliamos en ruido de la aerotermia.
7. Dependencia total de la electricidad y del precio del kWh
Sin corriente eléctrica, una aerotermia no calienta ni da agua caliente; ni siquiera el termostato funciona. Es una diferencia real frente a una caldera de gas, que en muchos casos sigue operando con un simple termostato de pilas aunque se vaya la luz general de la casa. Además, todo el ahorro que promete la aerotermia depende de un dato que no controlas: el precio del kWh eléctrico, que ha sido volátil en los últimos años.
Afecta más a zonas con cortes de suministro frecuentes (algunas áreas rurales) y a quien tiene una tarifa eléctrica plana cara sin discriminación horaria, porque no aprovecha las horas baratas para calentar el depósito de inercia o el ACS.
Qué se puede hacer: contratar una tarifa con discriminación horaria y programar el equipo para trabajar más en horas valle; combinar con placas solares si es posible, que cubren una parte del consumo diurno gratis; y, si los cortes de luz son un problema real en tu zona, valorarlo como factor de decisión, no solo el ahorro económico. Comparamos tarifas en mejor tarifa de luz para aerotermia y el efecto de las placas solares en aerotermia con placas solares.
8. Necesita un instalador competente y una buena puesta en marcha
El rendimiento real de una aerotermia depende tanto del equipo como de cómo se configura al arrancarlo, en concreto de la llamada «curva de calefacción»: la relación que el sistema usa entre la temperatura exterior y la temperatura del agua que manda a los emisores. Una curva mal ajustada hace que el equipo trabaje más caliente de lo necesario (dispara el consumo) o más frío de lo necesario (la casa no coge temperatura). Un dimensionado erróneo del equipo, de más o de menos, tiene el mismo efecto.
Es, con diferencia, la queja más repetida en foros de calefacción: «el equipo es bueno pero el consumo es una barbaridad» casi siempre acaba siendo un problema de puesta en marcha, no del aparato.
Afecta más a instalaciones hechas por quien viene del mundo del gas sin formación específica en bombas de calor, y a presupuestos muy por debajo de mercado, donde suele faltar el cálculo de cargas térmicas.
Qué se puede hacer: exigir un cálculo de cargas térmicas de la vivienda antes de elegir potencia, pedir que el instalador documente cómo ha dejado ajustada la curva de calefacción, y revisar el consumo de las primeras semanas para detectar algo anómalo pronto. Cómo elegir instalador y qué preguntarle antes de firmar en instalador de aerotermia.
9. Potencia eléctrica contratada y posible subida del término fijo
Una aerotermia de 8 kW térmicos consume en torno a 2 – 3 kW eléctricos a pleno rendimiento en el arranque del compresor. Si eso coincide con el horno, la vitrocerámica y la lavadora funcionando a la vez, puede saltar el diferencial en una vivienda con poca potencia contratada. Muchas casas necesitan subir de 4,6 kW a 5,75 kW, y las más grandes, a 6,9 kW o trifásica, lo que sube el término fijo de potencia de la factura de la luz todos los meses, no solo el consumo.
Afecta más a viviendas con potencia contratada ajustada al límite y cocinas totalmente eléctricas (inducción, horno, lavavajillas) que ya tensionan la instalación.
Qué se puede hacer: pedir al instalador el cálculo de la potencia eléctrica necesaria antes de firmar, evitar programar electrodomésticos de alto consumo en el momento del arranque del compresor y calcular si el coste adicional del término fijo se compensa con el ahorro en energía; en la mayoría de los casos sí, pero conviene sumarlo al presupuesto real.
10. Mantenimiento y repuestos: servicio técnico desigual según marca y zona
La revisión anual de una aerotermia cuesta 80 – 150 €, algo razonable y sin la obligación de revisión de gas. El problema no es el coste, sino la disponibilidad: si el compresor o la placa electrónica fallan, el tiempo de espera por un técnico y una pieza varía mucho según la marca y, sobre todo, según dónde vivas. Una avería en pleno enero sin calefacción durante dos semanas es una experiencia real que se repite en foros, casi siempre en zonas alejadas de las grandes ciudades.
Afecta más a zonas rurales o alejadas de capitales de provincia, y a marcas con red de servicio técnico oficial más pequeña en España, típicamente algunas marcas de entrada de origen chino, aunque también depende del distribuidor concreto.
Qué se puede hacer: preguntar antes de comprar, no después, cuál es el SAT (servicio de asistencia técnica) más cercano a tu domicilio y el tiempo de respuesta habitual; priorizar una marca con red establecida en tu zona aunque cueste algo más; y contratar el mantenimiento anual con el propio instalador, que suele tener acceso más rápido a piezas que un servicio genérico. Repasamos qué incluye una revisión y cada cuánto toca en mantenimiento de la aerotermia, y comparamos redes de servicio técnico por fabricante en mejores marcas de aerotermia.
Tabla resumen: las 10 desventajas de un vistazo
| Desventaja | Gravedad | A quién afecta más | Solución |
|---|---|---|---|
| 1. Inversión inicial alta | Alta | Presupuesto ajustado, cambio urgente | Ayudas, financiación, empezar por ACS |
| 2. Cae con frío intenso | Media | Interior frío (Burgos, Soria, Pirineo) | Sobredimensionar, apoyo puntual |
| 3. Mal con radiadores antiguos | Alta | Reformas sin cambiar emisores | Calcular, cambiar los más pequeños, híbrida |
| 4. Calor lento, cambia hábitos | Baja | Uso intermitente, horarios rígidos | Programar por bandas, no apagar del todo |
| 5. Unidad exterior: espacio y permisos | Media | Pisos, comunidades, cascos históricos | Permiso previo, ubicación discreta |
| 6. Ruido y desescarche | Baja | Cerca de dormitorios, patios estrechos | Modelo silencioso, distancias, soportes |
| 7. Dependencia de electricidad y kWh | Media | Cortes frecuentes, tarifa cara | Discriminación horaria, solar |
| 8. Requiere instalador competente | Alta | Instalación sin cálculo de cargas | Exigir cálculo y ajuste de curva |
| 9. Potencia contratada y término fijo | Baja | Cocina eléctrica, potencia ajustada | Calcular potencia antes de firmar |
| 10. SAT y repuestos desiguales | Media | Zonas rurales, marcas con poca red | Preguntar SAT antes de comprar |
Desventajas que en realidad son mitos
No todo lo que circula sobre la aerotermia es real. Estos tres mitos aparecen constantemente en comentarios y foros, y conviene desmontarlos con los mismos datos que manejamos en el resto de esta web.
«No funciona con frío»
Falso, aunque tiene una base real: el rendimiento baja con el frío (desventaja número 2), pero eso no es lo mismo que dejar de funcionar. Los equipos actuales mantienen su potencia nominal hasta -7 °C o -10 °C y siguen dando calor, con menos potencia, hasta -20 °C o -25 °C según el modelo. En España, salvo en algunas zonas de interior con inviernos muy duros, esto no llega a ser un problema práctico.
«Se estropea mucho»
No hay datos que sostengan esto frente a otros sistemas. La vida útil típica está entre 15 y 20 años, similar a una caldera de gas de condensación, y las marcas principales garantizan el compresor (la pieza más crítica) entre 3 y 5 años. La inmensa mayoría de los problemas que se leen en foros no son averías del equipo, sino errores de dimensionado o de puesta en marcha (desventaja número 8), que se solucionan corrigiendo la instalación, no cambiando de aparato.
«Consume una barbaridad»
Depende de con qué se compare. Frente a radiadores eléctricos directos, una aerotermia con radiadores convencionales (SCOP 3,0) consume aproximadamente un tercio de la energía para el mismo calor: en una casa que necesita 12.000 kWh de calor al año, son unos 4.000 kWh eléctricos frente a 12.000 kWh de electricidad directa. Frente al gas, el gasto en euros suele quedar parecido o algo más bajo, y frente al gasóleo, claramente por debajo. Lo que sí puede disparar el recibo es una instalación mal ajustada, que es un problema de puesta en marcha, no del sistema. Repasamos consumos reales con factura en cuánto consume una aerotermia al mes.
Cuándo estas desventajas hacen que no compense
Hay situaciones donde el peso conjunto de estas desventajas supera al ahorro esperado, y conviene decirlo con la misma claridad con la que se cuentan las ventajas.
Segunda residencia de uso esporádico
Si la vivienda se usa unos meses al año o algunos fines de semana, una inversión de 10.000 € para un consumo de 300 € anuales no se amortiza nunca. Aquí pesan sobre todo las desventajas 1 (inversión) y 4 (calor continuo, poco útil si la casa está vacía la mayor parte del tiempo). Un aire-aire o una bomba de calor solo de ACS resuelven lo mismo por Una fracción del coste.
Casa sin aislamiento y sin intención de mejorarlo
La aerotermia entrega calor a baja temperatura de forma continua; en una vivienda con fugas térmicas importantes, el equipo tiene que trabajar más horas y a temperaturas más altas para compensar, lo que hunde el rendimiento (se cruzan las desventajas 2 y 3). Si no se va a tocar el aislamiento, el ahorro prometido no se materializa.
Piso pequeño en zona cálida
En Canarias, Baleares o el litoral mediterráneo, un piso pequeño con poco uso de calefacción rara vez justifica el coste y los trámites de comunidad de una aerotermia aire-agua completa (desventajas 1 y 5). Un split con bomba de calor para los días fríos y una bomba de calor solo de ACS suelen ser más racionales. Lo desarrollamos en aerotermia en un piso.
Caldera de gas de condensación recién instalada
Si la caldera actual tiene menos de cinco años y funciona bien, retirarla para instalar aerotermia rara vez compensa a corto plazo: se suma el coste de la aerotermia a una inversión reciente que aún no se ha amortizado. Tiene más sentido planificar el cambio para cuando la caldera actual llegue al final de su vida útil. Comparamos ambos sistemas con cifras en aerotermia o caldera de gas.
Cómo decidir: lista de comprobación de 8 puntos
Antes de pedir presupuesto, repasa estos ocho puntos. Si respondes bien a la mayoría, las desventajas de este artículo probablemente pesan poco en tu caso.
- ¿Qué emisores tienes? Suelo radiante o radiadores de baja temperatura: bien. Radiadores antiguos sin calcular: revisar antes de firmar.
- ¿Cuánto gastas ahora al año en calefacción y agua caliente? Por encima de 1.000 € suele compensar; por debajo de 500 €, raramente.
- ¿Vives en la vivienda todo el año o es de uso esporádico? El uso diario es lo que amortiza la inversión.
- ¿Está razonablemente aislada la casa? Ventanas, persianas y cubierta importan tanto como el equipo.
- ¿Tienes espacio y, si aplica, permiso de comunidad para la unidad exterior? Pídelo antes de comprar, no después.
- ¿Qué potencia eléctrica tienes contratada? Y si hace falta subirla, súmalo al presupuesto.
- ¿A qué ayudas puedes acceder? Deducción de IRPF y subvención autonómica pueden cambiar por completo la amortización.
- ¿Has pedido al menos dos o tres presupuestos con cálculo de cargas térmicas de un instalador especializado en aerotermia, no solo en gas?
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena la aerotermia a pesar de estas desventajas?
En la mayoría de viviendas de uso diario, con buenos emisores y acceso a ayudas, sí: el ahorro frente a gasóleo o gas suele compensar los inconvenientes. Donde no compensa con claridad es en segundas residencias, casas sin aislar o pisos pequeños en zona cálida.
¿Cuál es la desventaja más cara de arreglar después de instalar?
Un mal dimensionado o una curva de calefacción mal ajustada (desventaja 8). Corregirlo a veces requiere volver a calibrar el equipo o, en los peores casos, cambiar radiadores que se dieron por válidos sin calcular.
¿Es verdad que la aerotermia no funciona bien con frío?
No del todo: el rendimiento baja con el frío, pero los equipos actuales siguen dando calefacción hasta -20 °C o -25 °C según el modelo. En España solo algunas zonas de interior notan el efecto con fuerza.
¿Cuánto sube la factura de la luz al instalar aerotermia?
Depende del consumo previo. En el ejemplo típico de una casa de 130 m², sustituir gasóleo añade unos 3.000 – 4.000 kWh eléctricos al año; con una tarifa media de 0,18 €/kWh son entre 540 y 720 € anuales, normalmente muy por debajo de lo que costaba el combustible anterior.
¿Necesito cambiar los radiadores sí o sí?
No siempre. Si son de aluminio o hierro y están algo sobredimensionados, pueden funcionar bien a 50 – 55 °C. Si son justos de tamaño, a veces basta con cambiar dos o tres; un instalador serio lo calcula radiador por radiador antes de dar precio.
¿La unidad exterior necesita permiso siempre?
En vivienda unifamiliar normalmente no, salvo normativa municipal específica. En pisos y comunidades de propietarios, si va en fachada o cubierta común, sí suele requerir autorización previa.
¿Qué pasa si se avería en pleno invierno?
Depende de la marca y de la disponibilidad de servicio técnico en tu zona; puede tardar desde un par de días hasta un par de semanas en casos complicados. Conviene preguntarlo antes de comprar, no cuando ya hace falta.
¿Compensa esperar a que baje el precio de los equipos?
Los precios de los equipos llevan varios años relativamente estables, mientras que las ayudas y deducciones cambian de convocatoria en convocatoria. Suele compensar más aprovechar una ayuda activa que esperar una bajada de precio incierta.
Artículo revisado por [nombre del instalador o ingeniero colaborador, titulación]. Precios y ayudas actualizados en [mes y año]. Si tu aerotermia te ha dado algún problema real, escríbenos: publicamos casos de lectores para que esta lista siga siendo honesta.
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