Si te preguntas si la aerotermia siempre encendida o por horas consume menos, la respuesta corta es: en la mayoría de casas, mantenerla encendida con una bajada moderada de temperatura por la noche gasta igual o menos que apagarla del todo y recuperar el calor después. Apagarla por completo y pedirle que recupere de golpe suele obligarla a trabajar a mayor temperatura de impulsión, con peor rendimiento y, en algunos equipos, con apoyo de resistencia eléctrica.
Pero no es una regla universal, y aquí no vas a encontrar un porcentaje de ahorro mágico. Depende de la inercia de la vivienda, del tipo de emisor, del clima y de la tarifa. Te damos los criterios para decidir y un ejemplo ilustrativo para dimensionar lo que está en juego.
Qué pasa físicamente al apagar y encender
Una vivienda pierde calor de forma proporcional a la diferencia entre la temperatura interior y la exterior. Si bajas la temperatura interior durante unas horas, pierdes menos calor en ese tiempo, y eso es el argumento a favor de programar. El argumento en contra es que, para volver a la temperatura de confort, la bomba de calor debe aportar más energía en un tiempo corto, y lo hace en peores condiciones.
Las bombas de calor con compresor inverter modulan la potencia según la demanda y trabajan mejor de forma estable a baja carga que en arranques y paradas. La guía del IDAE sobre la bomba de calor en la rehabilitación de edificios destaca el control adaptativo, que varía la potencia y la temperatura de impulsión en función de la temperatura exterior (véase la guía del IDAE, en torno a la página 20). Eso favorece un funcionamiento continuo y suave.
Además, cada grado que subes la temperatura de impulsión reduce el rendimiento del equipo. Una recuperación rápida exige agua más caliente y, por tanto, menor eficiencia en ese periodo. Si te interesa este punto, mira temperatura de impulsión en aerotermia y curva de calefacción.
Tres factores que deciden
La inercia térmica de la vivienda
Una casa bien aislada con suelo radiante pierde temperatura despacio, de modo que apagar poco sirve de poco y recuperar cuesta tiempo. Una vivienda ligera con radiadores de aluminio se enfría y se calienta rápido, y ahí la programación tiene más margen. El emisor manda: consulta aerotermia con suelo radiante.
El clima y la potencia disponible
Si la máquina va justa de potencia en las noches más frías, dejar que la casa se enfríe mucho puede impedir que recupere el confort a tiempo. Con frío extremo el problema se acentúa, como explicamos en aerotermia con frío extremo.
La tarifa eléctrica
Si tienes discriminación horaria, quizá compense adelantar el consumo a las horas baratas y usar la inercia de la casa como almacén. Ese cálculo es de cada contrato. Consulta la mejor tarifa de luz para aerotermia.
Ejemplo ilustrativo para ver lo que está en juego
Partimos de una casa de 120 m² en Madrid con una calefacción de unos 2.500 kWh eléctricos al año, la hipótesis intermedia que desarrollamos en consumo de aerotermia en invierno en Madrid. Supón, como hipótesis, que una bajada nocturna moderada de la consigna reduce el consumo entre un 3 % y un 6 % en una casa con inercia media. Serían entre 75 y 150 kWh al año, entre unos 15 y unos 30 euros a 0,20 €/kWh.
Como ves, lo que se gana o se pierde con la programación fina es del orden de decenas de euros al año, no cientos. Una mala programación, como apagar del todo y forzar la recuperación con resistencia eléctrica, puede anular ese pequeño ahorro y pasar a gastar más. Por eso importa más evitar los errores gordos que perseguir el último kWh. El porcentaje de la hipótesis no procede de una medición: no lo tomes como una promesa y contrasta con el consumo real de tu contador.
Comparativa según la estrategia
| Estrategia | Ventaja | Riesgo | Para quién |
|---|---|---|---|
| Encendida con consigna constante | Máximo confort y funcionamiento estable | No aprovecha la bajada nocturna | Casas con mucha inercia o poca potencia |
| Encendida con bajada nocturna moderada | Buen equilibrio entre ahorro y confort | Mala programación puede activar la resistencia | Mayoría de viviendas habitadas a diario |
| Apagada por horas con recuperación | Menor pérdida de calor en horas apagadas | Peor rendimiento al recuperar, picos de potencia | Viviendas ligeras con emisores rápidos |
| Modo ausencia o antihielo en viajes | Protege la casa y la instalación | Recuperación lenta si es larga | Ausencias de varios días |
Casos según tu situación
Vives en casa todo el día
Mantén una consigna estable y evita cambios bruscos. La programación aporta poco aquí, y lo que más ahorra es no sobrecalentar.
Trabajas fuera de casa y vuelves por la tarde
Programa una reducción moderada durante las horas de ausencia y adelanta el aumento para que la casa llegue a temperatura al volver, sin exigir a la máquina un salto grande. Prueba con cambios pequeños y observa el resultado durante unas semanas.
Segunda vivienda o casa usada los fines de semana
Aquí sí tiene sentido bajar bastante la consigna entre semana, con un mínimo de protección contra heladas, y subirla con antelación antes de llegar. Consulta en el manual del equipo cómo activar el modo vacaciones o antihielo, porque varía por fabricante.
Tienes suelo radiante
Su inercia es alta. Es mejor una consigna estable o cambios muy pequeños. Un salto grande tarda mucho en notarse y lo pagas después.
Tienes radiadores y aislamiento pobre
La casa se enfría rápido y el margen para programar es mayor, pero también necesitas potencia suficiente para recuperar. Pide al instalador que verifique la carga térmica de la vivienda.
Errores habituales
- Apagar la máquina por completo cada noche y encenderla a máxima consigna por la mañana.
- Subir mucho la consigna para que la casa caliente más rápido: la máquina no calienta antes, solo consume más.
- Programar cambios de más de unos pocos grados sin observar el comportamiento del equipo.
- Desactivar el antihielo en una casa vacía en invierno.
- No revisar si la resistencia de apoyo se activa en la recuperación matinal, lo que suele verse en el histórico del equipo o en la factura.
- Comparar consumos de dos inviernos distintos sin corregir por temperatura exterior.
Cómo comprobar qué te funciona a ti
Lo más fiable es medir. Anota el consumo eléctrico durante dos o tres semanas con una estrategia, y otras dos o tres con la otra, en un periodo con temperaturas parecidas. Si tu equipo o tu contador te dan datos de consumo, úsalos. Pide también al instalador que revise la curva de calefacción, porque una curva bien ajustada resuelve la mayoría de los sobreconsumos. Si tu casa tiene un depósito de inercia, mira para qué sirve y qué tamaño necesitas, ya que su volumen influye en la estabilidad del funcionamiento.
Si todavía no tienes contador que separe la aerotermia, el punto de partida es saber cuánto debería consumir tu casa en un invierno normal: la calculadora de consumo te lo estima por superficie, zona climática y tipo de emisor. Con esa cifra de referencia, una desviación clara de más del 20 % en tu factura ya te dice que la estrategia (o la curva) no está bien ajustada, sin esperar a medir semanas enteras.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor dejar la aerotermia encendida todo el día?
En general, encendida con una bajada moderada por la noche suele ser una opción equilibrada. Depende de la inercia de la casa, y en viviendas ligeras y vacías durante el día programar por horas puede ser válido.
¿Cuánto se ahorra bajando la consigna por la noche?
No hay una cifra fija. En nuestro ejemplo ilustrativo serían decenas de euros al año, pero el resultado real depende de tu vivienda y de tu equipo.
¿Qué hago en vacaciones?
Usa el modo ausencia o antihielo del equipo. Consulta el manual de tu modelo para saber a qué temperatura queda y cómo se programa.
¿Es normal que la unidad exterior no pare?
Con inverter puede trabajar de forma continua a baja potencia. Si funciona siempre al máximo sin alcanzar la temperatura, o los desescarches son excesivos, llama al servicio técnico.
¿Y si tengo placas solares?
Puede interesar concentrar consumos en horas de sol, sobre todo para el agua caliente. Lee aerotermia con placas solares.
Información revisada en septiembre de 2026. Las cifras son ilustrativas y orientativas, no un ahorro garantizado; el comportamiento real depende de tu vivienda, tu equipo y tu tarifa, y las indicaciones del fabricante de tu modelo prevalecen sobre este texto.
Última revisión: 27 de octubre de 2026 (añadida la referencia de consumo esperado con enlace a la calculadora de consumo para detectar desajustes sin medir semanas).
