Esta es, probablemente, la decisión de climatización más importante que va a tomar un propietario español en la próxima década, y no solo por el dinero. La caldera de gas natural sigue siendo la opción por defecto en muchas reformas porque es la que todo el mundo conoce, pero la normativa europea, el coste del gas y las ayudas públicas están inclinando la balanza con fuerza hacia la aerotermia. Esta comparativa pone cifras reales a cada criterio, sin vender ninguna de las dos opciones.
Para que la comparación no se quede en generalidades, la calculadora de amortización hace los números con tu gasto actual en gas, tu presupuesto de aerotermia y las ayudas que apliques, y la calculadora de consumo estima el coste eléctrico anual que tendrías con la bomba de calor según tu zona climática y tus radiadores.
Comparativa rápida
| Criterio | Aerotermia | Caldera de gas de condensación |
|---|---|---|
| Coste de instalación (vivienda tipo 100 m²) | 9.000 € – 13.000 € | 3.000 € – 5.000 € |
| Eficiencia | 300% – 450% (COP 3-4,5) | 90% – 98% |
| Ayudas disponibles | Deducción del IRPF y, según la comunidad, ayudas autonómicas propias | Sin ayudas públicas para calderas fósiles independientes desde 2025 (Directiva europea de eficiencia energética de edificios) |
| Vida útil | 15 – 20 años | 15 – 20 años |
| Mantenimiento anual | Revisión de refrigerante y filtros | Revisión obligatoria de combustión |
| Refrigeración en verano | Sí (con la mayoría de equipos) | No |
| Futuro normativo en la UE | Tecnología promovida | Fin de subvenciones y restricciones progresivas |
Coste de instalación: la aerotermia parte con desventaja inicial
No hay forma de esconderlo: instalar una aerotermia cuesta entre dos y cuatro veces más que instalar una caldera de gas de condensación de potencia equivalente. Esa diferencia se reduce algo con la deducción del IRPF (hasta 1.000 € con el tramo del 20 % o hasta 3.000 € con el del 40 %, opcional y sujeta a certificado energético, para obras hasta el 31 de diciembre de 2026) y, si tu comunidad autónoma tiene programa propio abierto, con una subvención autonómica. El PREE y Next Generation ya están cerrados. Consulta el estado por comunidad. La caldera de gas, en cambio, no puede recibir ayudas públicas si es una caldera fósil independiente desde el 1 de enero de 2025, según la Directiva europea de eficiencia energética de edificios.
Coste mensual: aquí es donde la aerotermia recupera terreno
Con el precio medio de la electricidad y del gas natural en 2026, una aerotermia con SCOP 3,5-4 suele generar una factura de calefacción entre un 20% y un 45% más barata que una caldera de gas de condensación para la misma demanda de confort, aunque el resultado exacto depende de tu tarifa eléctrica, tu tarifa de gas y la zona climática donde vivas. La comparación se vuelve claramente favorable a la aerotermia si aprovechas la discriminación horaria o tienes placas solares, porque puedes desplazar buena parte del consumo a las horas más baratas del día.
Confort: matices que no salen en las fichas técnicas
Una caldera de gas responde casi al instante: enciende, calienta el agua a alta temperatura y la envía a los radiadores en minutos. Una aerotermia trabaja mejor con temperaturas de impulsión más bajas y un funcionamiento continuo y modulado, lo que da un calor más estable pero exige cambiar el hábito de «encender y apagar» por el de mantener una temperatura de confort constante. Para el agua caliente sanitaria, ambas opciones dan un resultado similar si el depósito de la aerotermia está bien dimensionado. La diferencia a favor de la aerotermia es que, con la mayoría de equipos, también puedes refrigerar en verano con la misma instalación; una caldera de gas nunca lo hace.
Mantenimiento y vida útil: técnicamente empatan
Ambos sistemas tienen una vida útil similar, entre 15 y 20 años con mantenimiento adecuado. La diferencia está en el tipo de revisión: una caldera de gas necesita inspección obligatoria de combustión y estanqueidad por motivos de seguridad, mientras que una aerotermia requiere revisión de la carga de refrigerante y limpieza de filtros. Ninguna de las dos es especialmente cara de mantener si se hace de forma preventiva; ambas se disparan en coste si se descuida el mantenimiento durante años.
El futuro: la normativa europea ya no es neutral
La Unión Europea ha dejado de tratar ambas tecnologías por igual. El Reglamento de Ecodiseño y las sucesivas revisiones de la directiva de eficiencia energética de edificios han fijado un calendario que apunta al fin de las calderas de combustibles fósiles como opción por defecto en edificios nuevos, y varios países miembros ya han restringido su instalación en obra nueva antes de que acabe la década. En España, aunque no existe todavía una prohibición general, la retirada de ayudas públicas para calderas de gas fósiles independientes, mientras las deducciones y ayudas de eficiencia energética se orientan a las renovables, es una señal clara de hacia dónde va la política energética. Quien instale una caldera de gas hoy debe asumir que en los próximos 10-15 años el marco de ayudas, impuestos e incluso normativa de construcción seguirá favoreciendo cada vez más a los sistemas de energía renovable.
Entonces, ¿cuál elegir?
- Reforma sin obra mayor y con radiadores compatibles: la aerotermia suele compensar, sobre todo si vas a aplicar la deducción del IRPF o hay ayuda autonómica y te quedas muchos años en la vivienda.
- Obra nueva: la aerotermia es casi la opción por defecto en proyectos actuales, integrada desde el diseño.
- Vivienda en zona sin acceso a gas natural (rural, sin red): la comparación real no es con gas natural sino con gasóleo o propano, mucho más caros, lo que hace la aerotermia claramente más rentable.
- Presupuesto muy ajustado y horizonte corto en la vivienda: la caldera de gas sigue siendo la opción de menor desembolso inicial, aunque a largo plazo pierda la comparación en coste total.
Preguntas frecuentes sobre aerotermia frente a caldera de gas
¿Es verdad que van a prohibir las calderas de gas en España?
A día de hoy no existe una prohibición general de instalar calderas de gas en viviendas existentes en España, pero la normativa europea y la retirada de ayudas públicas a las calderas fósiles apuntan claramente a una transición progresiva hacia sistemas de energía renovable en los próximos años.
¿Compensa cambiar una caldera de gas que todavía funciona bien?
Depende del horizonte temporal: si la caldera tiene muchos años de vida útil por delante y el gas es barato en tu zona, puede no compensar todavía. Si está cerca del final de su vida útil, aprovechar el cambio con la deducción del IRPF y las ayudas autonómicas vigentes suele ser más rentable que esperar a que se estropee, porque la deducción del IRPF actual tiene plazo (obras hasta el 31 de diciembre de 2026).
¿La aerotermia calienta igual de rápido que una caldera de gas?
No responde igual de rápido a un encendido puntual, pero mantiene mejor una temperatura de confort estable si se usa de forma continua. El hábito de uso cambia, no necesariamente el confort final.
¿Puedo tener ambos sistemas combinados?
Sí, existen instalaciones híbridas donde la aerotermia cubre la mayor parte de la demanda y la caldera de gas actúa como apoyo en los picos de frío más extremos.
¿Qué pasa con el precio del gas a futuro frente a la electricidad?
Nadie puede predecir con certeza los precios futuros de la energía, pero la tendencia regulatoria europea (impuestos al carbono, fin de subvenciones fósiles) apunta a que la brecha de coste entre gas y electricidad se reducirá a favor de la electricidad en el medio plazo, aunque esto depende de decisiones políticas que pueden cambiar.
Escrito por Nicolás Jorge Pérez, autor de Aerotermia Hoy. Última revisión: 18 de octubre de 2026 (revisión de los rangos de precio y confirmación de los enlaces a las calculadoras). Si has recibido un presupuesto reciente y quieres contrastarlo con otros lectores, escríbenos: publicamos ejemplos reales sin datos personales.

10 comentarios en «Aerotermia o caldera de gas: comparativa de coste, confort y futuro»